¿Has experimentando una conexión profunda con otros creyentes y participando en la obra de Dios en el mundo?
La palabra de vida
1 Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida 2 (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); 3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. 4 estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.

La mayoría de las iglesias tienen un salón de comunión o compañerismo, un espacio donde los miembros se reúnen para todo tipo de eventos, aparte de los servicios de adoración.
Pablo describe este tipo de compañerismo como “siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito” (Fil 2.2 LBLA). Nuestras Biblias suelen traducirlo como “comunión del Espíritu” (Fil 2.1).
Pero hoy, la palabra comunión ha perdido parte de su impacto original. Para recuperar lo que se quería transmitir, examinemos la palabra que Pablo utiliza en ese versículo. El término griego koinonia significa lo que expresamos con la palabra comunión, es decir, conexión y camaradería con otros.
Además, koinonia lleva consigo un sentido de participación en lo que Dios está haciendo. Esto parece razonable dado que la iglesia y sus miembros son el Cuerpo de Cristo (Ro 12.5; 1 Co 12.27). Juntos, disfrutamos de su vida y su amor de ciertas maneras que entendemos, y de otras que aún no comprendemos del todo. Recordar nuestra comunión en el Espíritu puede ayudar a fomentar la unidad en la familia de la fe. ¿Cómo puede usted promover este tipo de comunión en su iglesia y entre sus amistades?


Más historias
VENGA TÚ REINO DE LOBOS
Señales en tiempos de conflicto: una reflexión bíblica ante la tensión en Medio Oriente
LOS LEPROSOS DE SAMARÍA